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jueves, 25 de julio de 2013

DESBARATAN EN COSTA RICA UNA RED DE TRÁFICO DE ÓRGANOS FINANCIADA DESDE ISRAEL

Crece el escándalo en el país centroamericano desde que los medios costarricenses difundieron que la Fiscalía de Costa Rica desbarató hace pocos días una red de tráfico de órganos disfrazado de turismo médico hacia Israel y hasta el momento, se mantienen en prisión preventiva dos sospechosos, un médico y una policía que era parte de una red internacional.

De Israel provenía el perfil del órgano que necesitaba el interesado y luego, los ahora detenidos, contactaban a gente pobre con necesidades económicas, a quienes compraban el riñón en unos 20.000 dólares y los revendían hasta en 150.000 dólares.

Un agente del Organismo de Investigación
Judicial de Costa Rica, durante los
allanamientos por tráfico de órganos.
La Fiscalía General y el Organismo de Investigación Judicial (OI) de Costa Rica desarticularon el “capítulo costarricense” de una organización transnacional de contrabando de órganos controlada y financiada desde Israel, con ramificaciones en Europa del este, y en una serie de allanamientos arrestaron a un médico y a una policía de este país acusados de trata de personas con fines de extracción de órganos.

En una intensa batida, la Fiscalía y el OIJ —que es policía judicial— detuvieron al médico costarricense Francisco José Mora Palma, jefe de Nefrología del estatal Hospital Calderón Guardia de esta ciudad y uno de los principales del país, y a la oficial Mauren Cordero Solano, del sistema de comunicaciones de la Fuerza Pública, policía gubernamental.

El fiscal general Jorge Chavarría dijo que “estamos procediendo a desmantelar el capítulo costarricense de una organización transnacional de tráfico de órganos. En Costa Rica se hacían los exámenes (médicos) y se localizaban los donantes. Algunos trasplantes se hicieron acá y en otros se trasladó al donante a Israel. Básicamente el mercado está entre Costa Rica e Israel”.

Al respecto, el Ministerio de Salud israelí afirmó no saber nada sobre el tráfico de órganos entre su país y Costa Rica. 

El fiscal general de Costa Rica,
Jorge Chavarría: "Algunos
trasplantes se hicieron acá y en
otros se trasladó al donante a
Israel", declaró.
Las “personas que requieren el trasplante” están en Israel, pero la “organización involucra otros territorios del este de Europa”, aseguró Chavarría, tras aclarar que evitaría entrar en detalles “para proteger” acciones judiciales “futuras”. Una costarricense que viajó a Israel a un trasplante murió en el viaje de regreso a Costa Rica, reveló.

Los trasplantes en Costa Rica se realizaron en las clínicas privadas Bíblica y Católica, de San José, en la capital, afirmó. Un equipo bascular, especial para trasplantes, fue sacado ilegalmente en agosto de 2012 sin autorización del Calderón Guardia y llevado a la Clínica Católica y “ese caso lo estamos vinculando” con la extracción ilícita de órganos, confirmó. El Dr. Mora fue “coordinador general” en Costa Rica de la organización y se encargó de entrevistar a donantes y financiar exámenes para determinar compatibilidades con el receptor, entre otras tareas, mientras que Cordero, que ingresó a la Fuerza Pública en 2004, reclutó “víctimas” que, por un promedio de 20 mil dólares, aceptaron vender y donar riñones, informó.

En su mayoría, los vendedores son costarricenses, en una actividad cuyos primeros registros datan de 2011, por lo que Costa Rica coordina indagatorias con la Policía Internacional (Interpol), dijo. Por el momento, se tienen identificadas tres víctimas, pero la Fiscalía y el OIJ instaron a otras personas que, por su condición vulnerable de pobreza vendieron órganos, que lo informen a esas instancias.

El sitio digital Costa Rica Hoy, se tomó con
humor la aberrante noticia del tráfico de
órganos de costarricenses. 

Hacer clic en la imagen para ampliarla.
El ministro costarricense de Seguridad Pública, Mario Zamora, aclaró que la relación de Cordero “con este delito” ocurrió en sus actividades personales “y no como funcionaria”. La Fiscalía y el OIJ hicieron diez allanamientos en la capital del país: el despacho del médico en el Calderón Guardia, el archivo de ese centro de salud, las clínicas privadas Bíblica y Católica, dos laboratorios, las viviendas de Mora y Cordero, las oficinas de la mujer y el consultorio privado del galeno, para decomisar documentación.

Los hechos se iniciaron luego de que el diario mexicano El Universal publicó, el 27 de mayo de 2013, que Costa Rica es señalada mundialmente como anfitriona del negocio de tráfico de órganos encubierto en turismo de trasplantes.

Instante en que es detenido el Dr.
Francisco José Mora y Palma, trece
años como Jefe de Nefrología del
hospital estatal Rafael Ángel
Calderón Guardia.
Tras una secreta investigación de varias semanas, la Fiscalía General y el Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica lograron contactar a un nicaragüense y un costarricense que vendieron el año pasado en 6.000 dólares a dos israelíes sus riñones. Los cuatro se sometieron a cirugías en dos clínicas privadas de San José, la capital del país. Así, gracias a una noticia, la justicia encontró la punta del ovillo que encubre el oscuro negocio del tráfico de órganos en Costa Rica.

Según Jorge Chavarría, el fiscal general, se sospecha que el médico Francisco José Mora Palma, de 63 años, quien hasta el mes pasado era jefe de nefrología del estatal Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, uno de los centros hospitalarios más importantes del país, lideraba la red que operaba el mercado de órganos entre Costa Rica e Israel principalmente, pero que abarca a países del este de Europa. 

Los costarricenses vendían el riñón en 20 mil
dólares que posteriormente era revendido
hasta en 150 mil dólares.
El Juzgado Penal de San José, la capital del país, mantiene a Mora Palma en prisión preventiva. Mora Palma, de 63 años, fue arrestado dentro de su consultorio en la sección de Nefrología del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, San José, donde es el jefe desde hace 13 años. 

La misma medida carcelaria también fue impuesta para la oficial de policía Maureen Patricia Cordero Solano, de 32 años, quien supuestamente era la responsable de contactar a los posibles “donantes”.

La Fiscalía maneja casos de costarricenses y extranjeros que habrían vendido sus riñones en unos 20.000 dólares cada uno. Las operaciones, según el ente judicial, se realizaron en dos reconocidos hospitales privados de la capital de Costa Rica: la Clínica Bíblica y la Clínica Católica.

“En Costa Rica se hacían los exámenes, se localizaban los donantes y se realizaban algunas de los trasplantes, en otros casos el donante viajaba hasta Israel ya que este es el país que más requería de los trasplantes, además la investigación involucra otros países del este de Europa”, señaló el fiscal general.

La Dra. Daisy Corrales, ministra de Salud
costarricense, interpuso una denuncia penal
que fue el inicio de la investigación
sobre tráfico de órganos.
Las investigaciones se iniciaron cuando el 27 de mayo de este año, la ministra de Salud de Costa Rica, Daisy Corrales, interpuso una denuncia penal luego de divulgarse en México que Costa Rica era un país paraíso para el tráfico de órganos.

Según el fiscal general Chavarría, de Israel provenían el perfil del órgano que ocupaba el interesado y luego, los ahora detenidos, contactaban a gente pobre con necesidades económicas, a quienes el compraban el riñón en unos 20.000 dólares y los revendían hasta en 150.000 dólares.

La mujer policía era la encargada de contactar al donante, asegurándole que ello no complicaría su salud; mientras que el doctor detenido los entrevistaba y financiaba los exámenes médicos. “No podemos hablar con certeza desde cuándo está operando pero podemos decir que trabajaban desde hace aproximadamente dos años. Ahora por medio de la Interpol esperamos hacer la investigación en el este de Europa y ampliar hasta dónde operaba esa red”, amplió el fiscal. 

El médico Mora Palma y la policía Cordero
Solano, según las leyes de Costa Rica,
podrían recibir penas de prisión de 3 a
diez años por traficar con órganos.
La Dirección General de Migración y Extranjería informó que en total atiende a siete personas, entre nacionales y extranjeras, las remitidas por la Fiscalía como víctimas de trata de personas con fines de tráfico de órganos.

Según la directora de Migración, Kathya Rodríguez, desde que iniciaron las investigaciones, el Ministerio Público ha enviado a siete víctimas para que sean atendidas, de acuerdo a la legislación. Migración coordina con otras instituciones la atención a las personas tratadas. 

Rodríguez explicó que el trasplante de órganos no es un tema delictivo, sino las condiciones en las que se da. “El trasplante es una acción humanitaria de altísimo valor desinteresado. No así el comercio. Cuando el trasplante involucra un comercio, es acción delictiva y lo que hemos identificado es que hay personas tanto nacionales como extranjeras que han sido tratadas, engañadas para este tipo de actos y que después han sido abandonadas a la suerte”, denunció. 

En Costa Rica, según la ley 7409, de Autorización para Trasplantar Órganos y Materiales Anatómicos Humanos, quienes comercialicen órganos, es decir reciban una compensación económica por la donación o recepción de ellos, recibirán penas de prisión de tres a diez años. 


El viceministro de Gobernación
de Costa Rica, Freddy Moreno,
denunció que "en Costa Rica
trabajan redes internacionales
que tienen tentáculos
en todo el mundo".
Costa Rica le ha puesto mayor atención a la trata de personas, sobre todos mujeres, aunque no todas son expuestas al tráfico de órganos. Rodríguez indicó que en el área de trata de personas, se concluyeron 23 investigaciones por contrabando humano con fines de tráfico de órganos, lo cual ha dejado a 46 personas más detenidas enfrentando causas por fraude, corrupción, trata de personas, tráfico ilícito de inmigrantes y documentación fraudulenta. 

Según Freddy Montero, viceministro de Gobernación, “en Costa Rica trabajan redes internacionales, que tienen tentáculos en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que del total de los trasplantes en el mundo, 10% son ilegales”, indicó.

Desde el año 2008, Migración de Costa Rica ha detectado 110 mujeres víctimas de trata de personas, según Rodríguez; la mayoría de ellas explotadas laboral y sexualmente.

Lavado de dinero y tráfico de órganos
La presidente de Costa Rica, Laura Chinchilla declaró esta semana a la prensa que “está limpiando la casa” del crimen organizado.

Laura Chinchilla, presidente de Costa Rica,
dijo que "está limpiando la casa"
del crimen organizado.
La mandataria se refirió a la desarticulación de la red de tráfico de órganos y al mayor caso mundial de blanqueo de dinero protagonizado por la firma Liberty Reserve (6.000 millones de dólares), asentada en su país.

Liberty Reserve funcionaba así: para abrir una cuenta y poder transferir dinero solo era necesario proporcionar un nombre, una fecha de nacimiento y una dirección de correo electrónico. Una vez que una persona se registraba en el sistema, Liberty Reserve le daba un nombre y un número de cuenta con el que podía iniciar la transferencia de dinero en todo el mundo. El saldo a la cuenta de Liberty podía traspasarse mediante tarjeta de crédito, transferencia bancaria o cualquier otro sistema de pago. Las transferencias que podían hacerse desde ese momento eran “instantáneas” y la empresa cobraba un máximo de 1,98 dólares por cada transacción. La web también ofertaba un sistema de mensajería privada. 

Momento en que Arthur Budovsky es
detenido en el Aeropuerto de Barajas.
Arthur Budovsky, de 39 años, el fundador de la financiera Liberty Reserve, es un ruso de origen judío que también utilizaba el nombre falso de Arthur BelanchukEric Paltz y fue detenido a fines de mayo de 2013 en España junto con otro cómplice de apellido Azzedine El Amine, de origen marroquí y testaferro de Budosky. Ambos regresaban a Costa Rica tras un viaje a Marruecos cuando fueron detenidos en el aeropuerto madrileño de Barajas.

Logo de Liberty Reserve, la
empresa de Budovsky y Katz.
La detención y las investigaciones sobre esta organización han sido desarrolladas en España por la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). “Liberty Reserve es una especie de banco virtual de delincuentes”, según un mando policial español, quien ha señalado que contaba con empresas tapadera en Nigeria, Malasia, Rusia y Vietnam.

La OIJ decomisó de su domicilio en Santa Ana, Costa Rica, lujosos vehículos de la exclusiva marca Rolls Royce, Jaguar y Mercedes Benz. En el lugar vivía un ex militar ruso de apellido Chukarev, ligado a Budovsky.

El fiscal federal estadounidense Preet Bharara.
En tanto, la justicia estadounidense secuestró 45 cuentas bancarias, la gran mayoría de ellas en Costa Rica y Chipre, y 35 sitios internet de transferencias de dinero. Según el fiscal norteamericano Preet BhararaLiberty Reserve está acusada de haber lavado dinero por 6.000 millones de dólares a través de transacciones ilegales entre 2006 y 2013, señaló la fiscalía. "Liberty Reserve efectuó supuestamente al menos 55 millones de transacciones ilegales por al menos un millón de usuarios de todo el mundo y facilitó conductas criminales globales", afirma el comunicado. La quinta parte del millón de usuarios de esta red clandestina son norteamericanos.

El fiscal informó también que el judío israelí Vladimir Katz, de 41 años presunto cofundador del banco virtual, fue detenido en Brooklyn, al igual que Mark Marmilev, de 27 años. “Liberty Reserve se había convertido en el núcleo financiero del cibercrimen”, según explicó Bharara en una rueda de prensa. La investigación incluyó operativos policiales en 17 países. Entre ellos, Chipre, Hong Kong, China, Marruecos, Costa Rica, Australia y España, señaló la fiscalía estadounidense.

Panamá investiga crimen de una joven que le quitaron los órganos
Un crimen que parece estar relacionado con la banda de traficantes de órganos asentada en Costa Rica, es el de la joven panameña Aída Guerra. El 3 de diciembre del 2012, su cuerpo desnudo y semiquemado fue hallado en un camino solitario de Chiriquí, en la frontera de Costa Rica y Panamá.

Aída era una estudiante de quinto año de medicina de la Universidad Nacional de Panamá, quien tenía dos días de estar desaparecida de la ciudad de David. Cuando las autoridades encontraron el cuerpo de la joven, el caso se manejó como un crimen pasional, ya que la última persona que la había visto con vida era su novio Rolando Samudio Candanedo, quien fue detenido tan solo un mes después por las autoridades judiciales y llevado a la cárcel pública, acusado por el homicidio y robo a la estudiante.

Aída Guerra, la joven panameña que fue
asesinada para extraerle los órganos.
Pero todo empezó a cambiar mientras la investigación avanzaba, el cuerpo de la joven presentaba algo no visto. A ella le habían realizado una incisión de autopsia en forma de "Y". En su interior se encontró, según lo confirmó el abogado defensor del principal sospechoso de su muerte, solamente el hígado. Le habían extirpado el estómago, el bazo, el páncreas, los riñones, el intestino delgado y grueso, presuntamente para venderlos a alguna persona de alto poder adquisitivo.

Pero el caso no quedó ahí, tan solo unos días después un nuevo sospechoso salió a relucir, se trata del tío del ex novio de la joven. La Dirección de Investigación Judicial, encontró tanto en el interior de su casa como en tres vehículos de su propiedad, sangre y tejidos humanos, que según lo informaron los medios de comunicación panameños pertenecen a Aida Guerra.

Ahora se investiga la conexión costarricense en el infame comercio de órganos en el que también estarían implicados ciudadanos panameños. En Chiriquí, Panamá las autoridades aún buscan a dos mujeres desaparecidas con características muy similares a las de Aida se trata de Verónica Arcia Cerceno y Kattia Castrillo. 

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