HUMANIDAD Y COSMOS es un programa que trata de traerle a usted eso que siempre se preguntó y nunca tuvo la oportunidad de escuchar… Hechos históricos ocultados, fenómenos insólitos, creencias, mitos y leyendas, arqueología proscripta, seres extraños, energías prohibidas, noticias curiosas, científicos censurados, el misterio de los objetos voladores no identificados, profecías y vaticinios, sociedades secretas, ecología, enigmas y soluciones para vivir física y espiritualmente sanos.


miércoles, 4 de julio de 2012

EL FAMOSO INCIDENTE DE ROSWELL YA CUMPLIÓ 65 AÑOS

 
La caída de un objeto en esta localidad norteamericana sigue en el misterio a raíz del ocultamiento gubernamental.

El 4 de julio de 1947, a 137 kilómetros de la localidad de Roswell, Nuevo Méjico, cerca de un desierto en el que desde 1930 se venían realizando pruebas con cohetes, cayó un objeto.

Desde entonces se han escrito centenares de libros tanto de investigación como novelas y filmado decenas de documentales, series y películas de ficción y aún seguimos tratando de conocer la verdad de lo que realmente sucedió.

Las múltiples versiones
A ciencia cierta, nadie que no sea miembro de la conspiración para su encubrimiento puede afirmar con absoluta seguridad que es lo que cayó del cielo.

Según muchos afirman, lo que se encontró fue un objeto con forma de plato de unos 8 metros de diámetro que se habría estrellado cerca de un rancho, cuyo dueño había visto los restos, dando comienzo a su “recuperación” el siguiente 7 de julio por parte de los militares norteamericanos, si bien ya al siguiente día de la caída el lugar había sido visitado por unos arqueólogos de la Universidad de Texas que avisaron al sheriff de que había visto los restos de un “avión sin alas”.

Otros aseguran que lo que cayó era un prototipo de un vehículo aéreo obtenido de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. La Fuerza Aérea hizo pruebas con aparatos discoidales con la tecnología robada y fueron probados en secreto durante años siendo los famosos ovnis denunciados por decenas de testigos tal como lo hizo Kenneth Arnold a las tres de la tarde del 24 de junio de 1947 cuando volaba sobre el Monte Rainier en Estados Unidos. Muchos de los avistamientos de ovnis que se vieron tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad eran estos prototipos secretos.

Según algunos testimonios, los ocupantes del objeto con forma de disco estaban aterrorizados, no parecían pilotos normales sino que su estatura era pequeña y eran calvos, abrazando cada uno una especie de maletín, ante la llegada de los militares humanos que los capturarían y llevarían con destino desconocido.

Otra versión, afirma que se hallaron 4 cadáveres de extraterrestres, de cabeza muy grande, calvos y ojos almendrados, con cuatro dedos en cada mano, ya con señalado deterioro, tanto por la descomposición como por la acción de alimañas. Se dice que los cadáveres fueron llevados por la CIA a su cuartel general de Langley, y los restos del disco a la base militar de Edwards, si bien más tarde, se trasladarían a la base Wright Patterson de Dayton, en Ohio, donde una supersecreta “sala azul” los alberga desde entonces, junto a todo lo relativo a extraterrestres; a la citada sala no tendrían acceso más que contados y juramentados personajes.

Lo cierto es que aparecen tantas versiones como investigadores abordan el caso. Se mencionan al menos 6 lugares diferentes para el hallazgo, y el número de cadáveres recogidos por el ejército, siempre según estos investigadores independientes, varía desde dos hasta nueve. Incluso algunos aseguran que el ejército mantiene (o mantuvo) como prisioneros a algunos tripulantes que se encontraban con vida luego del accidente.

Además, existen numerosos testimonios sobre lugareños de Roswell (prensa local y otros) que recibieron claras amenazas de los militares para que silenciaran el caso. Algo había pues que ocultar.

Otros testimonios hablan de un disco volador derribado por un rayo, de que el material hallado en la zona del impacto, de unos 180 metros de diámetro, era parecido al papel de aluminio pero con características distintas, y los lugares de impacto de multiplican en la zona con otros sitios además de Roswell (el principal, a 160 Km, cerca de San Agustín, donde hipotéticamente caería la parte principal del platillo).

Los anti-ovni de Roswell aprueban la ridícula versión oficial que dice que se había tratado de un globo meteorológico, ocultado entonces por pertenecer al proyecto Mogul (Mongol) para la detección de pruebas nucleares de los soviéticos.

En 1997, al levantarse el secreto oficial sobre el caso, se especificó que eran pruebas para comprobar el efecto sobre seres humanos de caídas desde mucha altura, utilizando para ello maniquíes, los cuales podrían haberse confundido con los “extraterrestres”, aunque resulta discordante con la versión de la detección de pruebas nucleares pues no hay relación con una prueba de caída libre, ni ésta sería importante como para mantenerlo bajo el sello de secreto y menos durante tantos años. Por si fuera poco, los documentos oficiales, liberados en su momento, estaban abundantemente censurados en numerosos y largos párrafos.

Evidentemente, si las autoridades querían confundir y dar así razones a los defensores de la existencia de la versión de los extraterrestres, no lo pudieron hacer torpemente mejor.

Cronología del hallazgo
La historia del accidente de Roswell hoy podemos documentarla paso a paso, muchos de ellos son deliberadamente omitidos por quienes niegan que algo extraño sucedió en Roswell.

2 de julio: Todo empezó en la noche del 2 de julio de 1947, cuando Dan Wilmot, un respetado empresario, y su esposa estaban sentados en la terraza de su casa, y súbitamente vieron a las 21.50 horas un objeto brillante con forma de óvalo moviéndose por el cielo a una velocidad aproximada de 400 a 500 millas por hora.

Dan Wilmot estimó que el objeto volador no identificado tenía un diámetro de 20 a 25 pies (6 o 7 metros). Este apareció del Sureste y desapareció por el Noroeste. Dan Wilmot reportó este inusual avistamiento al periódico Roswell Daily Record.

3 de julio: Al mismo tiempo que el matrimonio Wilmot, William Woody y su padre ven en el cielo un objeto brillante volando en dirección al norte. Esa misma noche del 3 de julio de 1947, Mack Brazel, un ranchero,  oyó una fuerte explosión en plena tormenta eléctrica. La explosión también llamó la atención a varios de sus vecinos.

4 de julio: A la mañana siguiente, 4 de julio, era feriado nacional, Brazel, que era el administrador del rancho Foster, situado entre Roswell y la ciudad de Corona, salió a inspeccionar una bomba de agua. Por el camino descubrió una zona de un kilómetro y medio de longitud sembrada de restos de un material que, cuando se doblaba, se volvía a enderezar espontáneamente. También había trozos de lo que más tarde se vino a llamar las "viguetas en I", que tenían grabados unos extraños símbolos de color azul lavanda. Esas viguetas eran tan livianas como la madera de balsa y no podían romperse ni quemarse. Por la noche en la taberna se lo comenta a unos amigos que le dicen que haga la denuncia al Sheriff del condado de Chaves.

5 de julio: Un equipo de arqueólogos dirigido por el Dr. W. Curry Holden que estaban excavando en busca de pueblos precolombinos en Nuevo México, observan un extraño aparato estrellado en medio del desierto, a varias decenas de kilómetros al norte de la localidad de Roswell. Después, más personas se acercan al lugar y consiguen ver los cadáveres de unos extraños seres que algunos describen como de baja estatura, con cuatro dedos en cada mano y ojos más grandes de lo normal.

6 de julio: El 6 de julio era domingo, Brazel volvió al lugar, cargó los restos que pudo en su vieja camioneta y los entregó a las 8 de la mañana al sheriff de Roswell George Wilcox, quien a su vez los mostró al comandante Jesse Marcel alrededor del mediodía. Éste los examinó y comentó que eran de un material muy extraño y totalmente diferente a lo que había visto.

Como oficial de información de la única unidad de bombardeo atómico del mundo, el parecer de Marcel merecía cierta credibilidad. El jefe de la base de Roswell, William Blanchard, ordenó a Marcel y a Sheridan W. Cavitt, un oficial de contraespionaje, que acompañasen al ranchero hasta el lugar y recogiesen los restos. En tanto el general Roger Ramey Comandante de la Octava Fuerza Aérea del Ejército es informado sobre el incidente e informa al Pentágono. El 6 de julio a las 17 horas, Mack Brazel, no regresa a su rancho sino que se queda a dormir en el pueblo.

7 de julio: A las 9 de la mañana el Pentágono ordena el bloqueo de todas las entradas y vías de acceso a Roswell. Los auxiliares del sheriff Wilcox rodean el  rancho Foster, no dejando pasar a nadie.

Los militares Jesse Marcel y Sheridan W. Cavitt llegan al mediodía al rancho acompañados de Brazel que les muestra los restos que tiene en su galpón, el mayor Marcel, los examina con un contador Géiger. El aparato no capta señales de radiactividad en los trozos. Como se hace tarde, Marcel y sus hombres organizan una búsqueda sigilosa en el lugar de la caída del objeto.

A la tarde llegan al campo donde cayó el objeto y hallan varios objetos extraños y los recogen. Cuando se acerca la noche, tanto Marcel como Cavitt no pasaron la noche en el rancho sino que regresaron a Roswell, esto está corroborado por varios testimonios.

Entre los objetos que se llevaron los militares Marcel y Cavitt se encuentran varias piezas que tienen grabados unos extraños símbolos. Jesse Marcel, de regreso a la Base de Roswell con los restos, decide primero parar por su casa y enseña los restos a su mujer y a su hijo, quienes observan también los extraños símbolos grabados. Debido a esto, el hijo de Jesse Marcel se convertiría posteriormente en uno de los testigos más entrevistados por los investigadores.

Probablemente esa misma tarde, con la filtración de los hechos del Rancho Foster, comienza la aparente censura a los medios de comunicación. Así, la emisora KOAT está procediendo a transmitir un télex que informa de las labores de recuperación de un platillo volante por parte del ejército, cuando en ese momento cesa la transmisión y se recibe en la emisora una impresión procedente del FBI (Federal Bureau of Investigation / Oficina Federal de Investigación) que ordena que la noticia no sea transmitida. Por otro lado, la emisora KGFL graba una entrevista con Brazel, pero la Comisión Federal de Comunicaciones amenaza con una retirada la licencia si la entrevista es emitida.

A las 13 horas del 7 de julio, Glenn Dennis, de la funeraria Ballard, en Roswell, recibe un comunicado de uno de los oficiales de la base: " - ¿Qué tamaño tienen los cajones herméticos que posee? - ¿Son pequeños?". Dennis está perplejo y quiere saber si hubo algún tipo de desastre en las proximidades. Le dicen que no en ese momento y les responde que demoraría unas 24 horas para conseguir el material.

A las 14.30 horas, del 7 de julio el oficial de la base lo vuelve a llamar a la funeraria y le pregunta cómo preparar cuerpos que estuvieron mucho tiempo en el deserto y si los productos empleados podrían modificar la química de los cuerpos. Dennis recomienda el congelamiento de los cadáveres y ofrece su colaboración, recibiendo la siguiente respuesta oficial:" - No se preocupe, sólo estamos queriendo saber eso con el fin de prepararnos para casos futuros". Dennis aceptó la respuesta. Más tarde, el conoce a un soldado que se había accidentado en la recuperación de los restos y lo llevó a la enfermería del hospital más próximo. Dennis estaciona su ambulancia al lado de un vehículo de la base y ve diversos pedazos de metal allí dentro. Al entrar en el hospital encuentra una amiga enfermera, que sale de una de las salas de examen y exclama: " – Sal de aquí, sino tendrás un problema gigantesco".

8 de Julio: A las 6 de la mañana se hace una urgente reunión entre el coronel Blanchard y Jesse Marcel, que muestra a su superior las partes halladas en el Rancho Foster. Media hora más tarde, acontece otra reunión secreta en la oficina del coronel Blanchard, esta vez con la cúpula de la Fuerza Aérea.

A las 9:20 Blanchard resuelve lanzar un comunicado a la prensa: " – Los rumores acerca de los platillos voladores anoche se tornaron realidad cuando el asesor de prensa divulgó que el 509 Grupo de Bombarderos de la Fuerza Aérea tuvo la suerte de llegar a poseer un disco - todo eso gracias a la cooperación de un ranchero local y de un sheriff". Y continúa el informe: "El objeto aterrizó en un rancho cerca de Roswell en la última semana. Como el ranchero no tiene teléfono, guardó el disco hasta poder informar al sheriff, que a su vez, notificó al mayor Jesse Marcel. Inmediatamente, entramos en acción y el platillo fue rescatado del rancho, siendo después inspeccionado en la Base Aérea de Roswell y enviado a una repartición superior".

El 8 de julio el diario Roswell Daily Record publica en su portada la información de un comunicado emitido por Walter Haut, el oficial de relaciones públicas de la Base de Roswell. Dicho comunicado es escrito siguiendo órdenes del Coronel William Blanchard, y anuncia la recuperación de un platillo volante a manos de los militares. Esa misma mañana parten de la base dos aviones con los restos; uno hacia la base de Forth Worth (Texas) y otro hacia la base Wright Field (hoy Wright Patterson, en Ohio).

Pocas horas después, la noticia de la caída de un platillo volante es desmentida desde la base de Forth Worth, donde el General Roger Ramey, el Coronel Thomas Dubose, y Jesse Marcel, posan con los restos de lo que el Mayor Irving Newton identifica sin lugar a dudas como un globo meteorológico con un blanco Rawin.

A las 11 de la mañana del 8 de julio, la noticia de la caída del platillo es leída en las estaciones de radio KGL e KSWS, también el diario Morning Dispatch, publica en el mismo día la información. La Agencia Associated Press, toma la noticia y la distribuye por todo el mundo. Algunas horas después, en la oficina del sheriff Wilcox se reciben telefonemas de todas las partes del planeta, como Roma, Londres, París, Berlín, Hong Kong y Tokio. Pero este clima de libertad de expresión no duró mucho tempo. Frank Joyce, de la emisora KGFL, envía un télex para la United Press International (UPI) y, como respuesta, recibe un comunicado de Washington desmintiendo el caso. Parte del télex informaba lo siguiente: "Atención. Aquí FBI. Finalizar relato. Repito: finalizar relato, asunto de seguridad nacional. Aguardar".

Aproximadamente a las 11 de la mañana, Glenn Dennis recibe un llamado de su amiga enfermera: " – Tengo que hablarte. Tienes que hacer un juramento sagrado de nunca mencionar mi nombre, sino yo tendré enormes dificultades...". Dennis entonces le promete a la enfermera que jamás diría nada a nadie. Ella comienza a contarle todo lo que sabe sobre el caso: dos médicos le pidieron a ella que los ayudara para hacer una autopsia provisoria. Ella le describió uno de los seres, tenía una cabeza con ojos grandes, pequeños orificios nasales, boca fina, era lampiño, brazos largos y finos. Las manos tenían 4 dedos cada, que terminaban con orificios, parecidos a las ventosas de los pulpos. Ella también describió que los seres no tenían cabellos y su piel era morena. La enfermera dijo que vio 3 cuerpos, estaban con heridas, mutilados, probablemente por coyotes. Los cuerpos tenían solamente 1,20 m y exhalaban un terrible hedor. Los médicos llegaron a desconectar el sistema de aire acondicionado por miedo de que el olor se expandiera por todo el hospital.

A las 12 horas, en el aeropuerto de Roswell desciende un avión de Washington trayendo un equipo especial de técnicos y fotógrafos. Los objetos encontrados son llevados para la base aérea de Wright Patterson, en Ohio, en un avión pilotado por el capitán Oliver Popper Handerson. Al embarcar, el capitán ve 3 cadáveres extraterrestres en el hangar guardados en hielo seco.

A las 12.30 llegan periodistas y fotógrafos al rancho Foster y se encuentran con Brazel, que les hace la siguiente declaración: " - Fue un error notificar a las autoridades. Si sucediese nuevamente, yo no diría nada, porque eso es una bomba". Los fotógrafos también se encuentran con algunos oficiales que caminan por el campo en busca de más restos.

A las 16.30 regresan los periodistas y fotógrafos a Roswell, quieren hablar con el sheriff Wilcox que les comunica que está prohibido hacer cualquier manifestación sobre lo que vieron.

Mientras tanto, los militares también dejan el rancho Foster llevándose a Brazel con ellos. Mientras, Jesse Marcel despega con los restos rumbo a Forth Worth. Allí le muestra el material hallado al Gral. Ramey.

A las 18.30 Brazel es interrogado en la base de Roswell, donde le ordenan que desmienta todo a la prensa, Brazel es obligado a oír cosas como: " – Oiga mi hijo, guarde ese secreto con usted, sino nadie sabe lo que le puede suceder". A esta altura, ya circulaban en Roswell los más absurdos cuentos. Uno de ellos decía que se habían encontrado accidentados hombres venidos de Marte, que tenían la piel verde y que uno de ellos fue encontrado vivo, gritando como un animal hasta la muerte. Otro de los rumores decía que uno de los seres escapó del cordón de seguridad y corrió toda la noche por las calles de Roswell.

9 de julio: El Roswell Daily Record publica el desmentido de la noticia: los restos del Rancho Foster pertenecían a un simple globo meteorológico. Según algunos testimonios que incluyen el de su propio hijo William (Bill) Brazel, William "Mac" Brazel habría sido acompañado por los militares hasta las oficinas del Roswell Daily Record para que se retractara de la primera versión. Además, esos testigos mantienen que Brazel habría sido retenido por varios días.

A las 8:00 de la mañana el coronel Blanchard sale de la base de Roswell y visita el lugar de la caída. Su intención es supervisar la finalización del trabajo de recuperación pues luego se iría de vacaciones.

Siendo las 9 de la mañana, Walt Whitmore dueño de la estación KGFL y su reportero Jud Roberts (gerente de la radio KGFL) intentan ir al Rancho Foster, pero no lo consiguen debido a los  bloqueos de los militares en las rutas principales y laterales. Llegan curiosos de varios puntos del país y más periodistas que también intentan llegar sin éxito al lugar.

A las 10 de la mañana llega a la base de Roswell un avión de Washington trayendo un representante oficial del presidente Truman. En Washington, el presidente recibe al senador Carl Hatch, de Nuevo México.

A las 12, los cadáveres de los ocupantes del objeto caído son preparados para su transporte.

10 de julio: El 10 de julio, Mac Brazel fue llevado a la oficina del Daily Record de Roswell por Walt Whitmore, el dueño de KGFL, donde concedió una entrevista cuyo contenido guardaba poca similitud con su historia original, ahora Brazel estaba cambiado y decía que lo encontró fue un globo meteorológico. En palabras de Loretta Proctor, su vecina más cercana: “Creo que ese mismo año se fue de la hacienda, mudándose a Alamogordo o Tidarosa, donde puso un depósito. Eso era antes de que la gente tuviera freezers en sus casas. El depósito era un gran edificio refrigerado... Uno compraba la carne, la cortaba y la ponía en unos armarios de los que tenía la llave; después la sacaba cuando quería. Creo que debió salirle bastante caro, y nos preguntamos cómo pudo instalarlo con sus usuales ganancias por la cría de ovinos”.
 
11 de julio: Tiene inicio la operación Correctivo Mental en todos los soldados que trabajaron en la operación de rescate. Son conducidos en grupos a un pequeño recinto, donde un oficial les explica: " - ... esto fue una cuestión de seguridad nacional y está bajo discreción absoluta. No hablen a nadie sobre lo que sucedió. Olviden todo lo que vieron".

15 de julio: MacBrazel que siempre tuvo escasez de dinero, se compra una camioneta nueva y le dice a sus vecinos que se mudará lejos, que tiene dinero para comprar una casa y va a instalar un fábrica de hielo.

Epílogo del Caso Roswell
En el plazo de un mes, todos los participantes de la “operación Roswell” son transferidos para otras bases. En setiembre de 1947, el profesor Lincoln La Paz procura determinar la estructura del objeto accidentado y afirma vehementemente que los destrozos son de una sonda extraterrestre no tripulada. El 24 de setiembre, el presidente Truman crea la ultra-secreta operación Majestic 12, con la finalidad de explorar y analizar todo lo referente a Roswell y al fenómeno Ovni. A fines de octubre de 1947, el general Schulgen del Pentágono hace un memorando secreto, comprendiendo a las Fuerzas Armadas para que informen y compilen todas las informaciones existentes sobre los discos voladores. Esa es una fuerte evidencia de que el gobierno norteamericano mintió cuando dijo que el objeto accidentado era un globo meteorológico.

En poco tiempo, virtualmente todos los testigos del choque y los involucrados en los esfuerzos por recuperarlo, fueron abruptamente transferidos o misteriosamente desaparecieron de la faz de la tierra. Esto condujo a sospechar que un evento extraordinario era escondido por el gobierno. A través de los años, libros, entrevistas y artículos de una serie de empleados militares, que habían estado involucrados en el accidente, se han sumado a las sospechas de un encubrimiento adrede por parte del gobierno americano.

Hoy podemos afirmar que, aunque limitada, la evidencia de la zona de Roswell sugiere que hubo tres sitios separados vinculados con el siniestro: el llamado campo de escombros en la hacienda Foster, donde tantos fragmentos fueron encontrados por Brazel y luego recogidos por Marcel y Cavitt; un sitio a varios kilómetros de allí donde estaba el cuerpo principal del aparato; y un lugar, a dos o tres kilómetros de este último, donde fueron encontrados los cuerpos dentro o cerca de lo que Glenn Dermis describió como "cápsulas de Escape".

En setiembre de 1949, un pariente de MacBrazel comenta en un bar que durante los dos últimos años la familia continuó encontrando vestigios de la nave accidentada. Al día siguiente, fue interpelado por militares, que trataron de confiscarle las piezas.

El astronauta del Apolo 14, Dr. Edgar Mitchell, aunque no fue testigo directo, también ha afirmado en numerosas ocasiones que Roswell fue un verdadero incidente relacionado con extraterrestres, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. "Yo he visto los expedientes secretos OVNI, y no hay duda de que hubo contacto con extraterrestres." Este astronauta opina también que hay una organización gubernamental paralela e independiente al gobierno que realiza experimentos con tecnología extraterrestre y por eso no se puede sacar a la luz todos estos incidentes. A día de hoy, el anciano ex-astronauta no ha facilitado ninguna evidencia que corrobore sus afirmaciones.

En 1978, Jesse Marcel habló con investigadores y medios de prensa diciendo que el material que observó "no era de este mundo". Su hijo, Dr. Jesse Marcel Jr. es ahora médico y un calificado piloto de la Guardia Nacional, recuerda el incidente muy bien, y dijo públicamente que el material con el que su padre posó en la foto de prensa, no era el mismo que le había mostrado en aquella noche. Thomas DuBose admitió años más tarde que todo acerca de la historia del globo meteorológico era una farsa, y que recibió órdenes del General McMullen para crear la historia del globo y luego olvidar todo el incidente.

Para muchos ovnílogos, el caso Roswell es considerado uno de los acontecimientos ufológicos más importantes y el inicio de los encubrimientos, mientras para los escépticos es solamente el caso más popular.

Roswell en la actualidad
En la actualidad un museo sobre extraterrestres a base de maquetas y presuntas reproducciones es un próspero negocio en Roswell. Y es la más cierta realidad trascendente de Roswell.

Dos implicados en el Caso Roswell, el teniente Walter Haut (jubilado que era el oficial de relaciones públicas en la base en 1947), y Glenn Dennis, (el que dijo que le encargaron ataúdes de tamaño pequeño en 1947), fundaron en 1992 el Museo Ovni de Roswell.

Cada año, unos 200 mil visitantes pasan por el museo, procedentes de los 50 estados de la Unión de y 35 países, y llevan más de 2.5 millones desde su fundación.

Una vez al año, en julio, se realiza el Festival del Ovni de Roswell, que abarrota todos los hoteles y casi duplica la población de esta ciudad del sureste de Nuevo México para recordar cada aniversario de la caída del disco volador en 1947.

El festival, incluye conciertos en vivo, concursos de disfraces, un desfile por la avenida principal y una serie de conferencias que tienen que ver con el suceso, con temas que van desde el robo de cadáveres alienígenas hasta las conspiraciones más interesantes.

El festival comenzó poco tiempo después de la inauguración del Museo, para tratar de detonar un debate mundial sobre la supuesta caída del platillo volador, basada en unos restos hallados en el desierto que el gobierno ha dicho que fueron de un globo secreto para observación del tiempo.

Los defensores de la conspiración, creen que el llamado Incidente OVNI de Roswell fue en realidad un intento del gobierno para esconder la verdad sobre lo que ocurrió ese día y que supuestamente comprueba la existencia de vida extraterrestre.

Más allá de la existencia o no de los extraterrestres, lo que fue indudable es la oportunidad de hacer negocios. Julie Shuster, hija de Haut es la actual directora del museo Ovni de Roswell.

El centro de convenciones de la ciudad pululaba con vendedores pregonando baratijas y muñecos, ofreciendo fotografías con personas disfrazadas de alienígenas, lecturas psíquicas y hasta un equipo para comprobar si su vecino o su jefe vienen del espacio exterior.

Otros ofrecen libros, DVDs, recuerdos y obras de arte de todo lo que tenga que ver con otros mundos. Según un análisis, cada año, el turismo Ovni que visita el museo genera un derrame económico indirecto de unos 5 millones de dólares para la ciudad de 50.000 residentes en medio del desierto.

Menos conocido es que en el tiempo inmediato a este caso, en torno a un par de meses, hubo otros dos objetos caídos, uno en junio y anterior a Roswell, en Socorro, Nuevo México y otro después, en la misma zona, y también con platillos estrellados. Si es cierto, podría tener su lógica en tanto que en estos lugares era donde entonces se estaban realizando pruebas atómicas, las primeras de la historia, y de cohetes (White Sands). Si un extraterrestre llegara en tal época al planeta Tierra, no cabe duda que era el lugar ideal para estudiar la punta de lanza de la tecnología humana. Pero, ¿por qué se iban a estrellar las naves de los presuntos extraterrestres? Se dice que también los norteamericanos estaban entonces probando un potente sistema de radar y quizá, inesperadamente para ellos, se verían afectados en los desconocidos sistemas de propulsión alienígenas. Por supuesto, tampoco hay pruebas de estos casos y se cuenta que los militares se apropiaron de restos y cadáveres.

Ya no hay testigos oculares
El misterio que rodea este impacto nunca ha sido suficientemente explicado - ni por investigadores independientes, ni por el gobierno estadounidense. Todos los testigos oculares ya han fallecido, uno de los primeros fue William "Mac" Brazel, quien murió en 1963. Su hijo Bill Jr., declaró hace un tiempo: “Mac nunca sintió que hubiera hecho algo especial. Tropezó con el lugar, vio un montón de material extraño y eventualmente se lo contó al gobierno. Con las palabras de su hijo: “Mi padre encontró eso y me contó algunas cosas. No demasiado, porque la Fuerza Aérea le pidió que jurara que no le daría los detalles a nadie. Se fue a la tumba sin contárselo a nadie. Era un vaquero del Far West, y ellos no hablaban mucho”.

Otro de ellos el sargento Ernest Robert Robbins, muerto en el 2000, que ayudó a trasladar a tres los tripulantes después que el disco volador se accidentó. Declaró que uno de ellos todavía estaba vivo.

Otro testigo fue Walter Haut, conocido como el portavoz de Roswell. Walter Haut era teniente del ejército estadounidense, murió el 15 de diciembre de 2005 a los 83 años de edad.

Haut, había recibido de parte de su comandante, William Blanchard, la información relativa a la captura de un plato volador.

Blanchard le ordenó, luego de dictarle el comunicado, dar a conocer la noticia. El Roswell Daily Record había publicado el anuncio en grandes caracteres, pero el mismo día llegó la desmentida: El OVNI era un globo aerostático.

Pero el portavoz Haut estuvo siempre convencido de que sus colegas habían tenido un encuentro cercano con extraterrestres. Finalmente, y después de dejar el ejército, Haut fundó en Roswell en 1992 el International UFO Museum, entidad que fue visitada por más de 20 millones de apasionados y curiosos.

A partir de este suceso comenzó la historia de la ovnilogía moderna.

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